¿Hay alimentos que provoque que salgan granos?

Seguro que todos hemos escuchado alguna vez que hay cierto tipo de alimento que “hace que salgan granos”, siendo el más repetido sin duda el chocolate pero, ¿es eso cierto? ¿hay algún estudio científico que respalde esa teoría? ¿Qué puedo hacer para evitar ese molesto acné?

En este artículo vamos a comentar una revisión científica sobre diversos estudios llevados a cabo para determinar la relación entre el acné y la nutrición desde el punto de vista de los dietistas-nutricionistas.

¿Qué es el acné?

El acné se trata de una enfermedad cutánea de origen multifactorial y carácter inflamatorio.

La contaminación, los productos agresivos con la piel, la medicación, los cambios hormonales, el estrés o determinados estilos de vida han sido culpados en la aparición de estas pequeñas erupciones cutáneas que se dan sobre todo en adolescentes.

Estudios sobre el acné y la nutrición

Si bien es cierto que se ha encontrado una relación entre los hábitos nutricionales y el acné, no se han encontrado artículos de nivel A (los que aportan mayor evidencia científica) en la literatura.

La información recogida en este artículo en el que se comenta una revisión bibliográfica solo ha encontrado artículos de nivel B y C, por lo que los expertos aseguran que hace falta investigar más sobre el tema para sacar conclusiones sobre las relaciones entre el acné y la nutrición.

Teniendo en cuenta esto último, podemos diferenciar ciertos grupos de alimentos que parece ser que guardan cierta relación con el acné según la literatura contrastada

Productos lácteos y el acné

Algunos estudios relacionan el consumo de lácteos (sobre todo de lácteos desnatados) como la leche, el yogur o el queso, con la presencia de acné en adolescentes de ambos sexos. Existen diversas teorías que tratan de explicar el porqué de esta relación, aunque no existe un consenso en los artículos revisados.

Whey protein y el acné

Se trata de uno de los suplementos más vendidos mundialmente y consiste en proteína proveniente de suero de leche de vaca, que se ha relacionado directamente con la aparición de erupciones en la piel debido a la presencia de factores de crecimiento.

Dietas ricas en hidratos de carbono y el acné

La presencia de una cantidad alta de hidratos de carbono podría estar detrás de los picos de insulina repetidos que activarían una cascada hormonal que podría derivar en un mayor número de las erupciones en la piel clásicas del acné.

De hecho, otros estudios apuntan que una dieta baja en carbohidratos podría mejorar los síntomas del mismo.

¿Existe relación entre el chocolate, té o alcohol y el acné?

Otros estudios de menor calidad científica relacionan algunos nutrientes con la aparición de acné.

En primer lugar, la ingesta de alcohol de manera ocasional podría derivar en cambios hormonales que empeoraran los síntomas del acné.

No existen estudios convincentes que relacionen la ingesta de cafeína con el acné, así como con el consumo de bebidas que la contengan como el té o el café. De hecho, algunos polifenoles presentes en el té podrían ser beneficiosos de cara a mejorar sus síntomas.

Como comentábamos al principio del post, aunque tradicionalmente haya sido íntimamente relacionado con la aparición de molestos granos en la cara, el único estudio que relacionó el consumo de chocolate con el acné se hizo con chocolate con leche y azúcar añadido. Como podemos recordar, ambos (tanto la leche como el azúcar) pueden jugar un papel muy importante en la aparición de dichas erupciones, por lo que la responsabilidad de dicha relación no está clara que fuera exclusivamente del chocolate.

A pesar de no haber ningún estudio que relacione el consumo de sal con la aparición de acné, sí que se ha observado en otros que las personas que más lo sufren consumen más cantidad de sal, por lo que se necesitarían más estudios para dejar clara esta relación.

Factores asociados a la alimentación

En primer lugar, el consumo incontrolado de alimentos característico de los estilos de vida modernos y sedentarios podría también tener repercusión en la aparición de las erupciones.

Las personas que sufren de obesidad y sobrepeso como consecuencia de una mala alimentación también han sido asociadas a una mayor presencia de los síntomas del acné.

Por último, otros estudios también relacionan la presencia de desórdenes alimentarios como la anorexia o la bulimia con el acné.

¿Qué comer para evitar el acné?

Existen estudios que aseguran que una dieta rica en pescado, vegetales y frutas podría ayudar a reducir el riesgo de padecer acné.

El bajo contenido en ácidos grasos omega 3 de las dietas occidentales es un importante modulador de marcadores inflamatorios. Es por eso, que grupos como el pescado, rico en estos ácidos grasos, podría ayudar a proteger y paliar los síntomas del acné, reduciendo la inflamación, aunque se tendrían que llevar a cabo más investigaciones para sacar conclusiones.

Con respecto al grupo de frutas y vegetales, algunos estudios han reportado una relación entre una dieta baja en frutas y verduras y la aparición de erupciones cutáneas como consecuencia del acné. Además, también se ha estudiado un posible impacto positivo de la dieta mediterránea (rica en vegetales, frutas y ácidos grasos insaturados) en las personas que sufren acné.

En conclusión:

Aunque es necesaria más investigación para determinar y protocolizar un tratamiento nutricional para el acné, sí que parece cierto teniendo en cuenta las investigaciones que se han llevado a cabo hasta la fecha que reducir el consumo de lácteos, de hidratos de carbono y de proteína de suero de leche podría ser una estrategia eficaz de cara a reducir los molestos síntomas del acné que tanto preocupan a adolescentes hoy en día.

Además, cabe añadir que llevar a cabo una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos ricos en omega 3 como el pescado, también parece que podría ayudar a reducir el número de erupciones cutáneas que aparecen por culpa del acné, además de mejorar la salud de la persona que siga dicha dieta.

Claudel, J. P., Auffret, N., Leccia, M. T., Poli, F., & Dréno, B. (2018). Acne and nutrition: hypotheses, myths and facts. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology32(10), 1631-1637.