Llega junio, el verano está a la vuelta de la esquina y a muchos les entran las prisas por perder esas tallas de más que hemos cogido estos meses antes de llegar a la playa durante las vacaciones. Es por eso que nuestros nutricionistas han decidido hacer este post, dando algunos consejos que pueden resultar útiles de cara a perder peso antes de verano, ¡vamos a ello!

No centrarnos exclusivamente en el perder peso

Es quizás uno de los consejos más efectivos y menos repetidos a la hora de buscar una pérdida de grasa y de volumen corporal. Sí, hemos dicho bien, la idea es perder grasa y volumen corporal, no perder peso.

Seguramente hayáis escuchado frases como “el peso no te define”, y es que no pueden tener más razón. Muchas veces centramos nuestro progreso en los que dice la báscula, como si fuera un examen, cuando el peso corporal es un indicador más, como pueden ser perímetros corporales, grasa corporal, adherencia a la dieta…

El peso fluctúa dependiendo de la hora del día, de los cambios hormonales, de las comidas que hayamos hecho previamente, de la realización de ejercicio físico… lo normal es que vaya bajando conforme vayamos bajando nuestra grasa corporal, pero no por bajar más peso estaremos haciendo las cosas mejor.

El peso no es el único indicativo para perder grasa

El primer consejo que os damos en este artículo es que no os obsesionéis con el peso, centraos en mejorar vuestras elecciones diarias, y si os produce un estrés adicional subiros a la báscula, mejor no lo hagáis, hay muchas maneras de medir el progreso de un cambio de hábitos, pesarse no es hacer un examen que se aprueba o se suspende.

No hace falta pasar hambre

Una de las cosas que nos gusta dejar clara durante las consultas es que no es necesario pasar hambre para que la dieta sea efectiva o correcta.

Es obvio que las cantidades de los alimentos tienen mucho que ver en el conteo de calorías totales para generar un déficit calórico que nos permita que se produzca una pérdida de grasa, pero optar por más alimentos vegetales (con mayor aporte de fibra), de suficiente proteína o de grasas saludables, hará que estas comidas sean saciantes y que no se tenga que pasar hambre necesariamente.

No es necesario pasar hambre para perder peso en verano

Resumiendo este punto, al igual que la cantidad de alimentos, hay que tener en cuenta la selección de los mismos, no es necesario comer poco y pasar hambre para lograr nuestro objetivo: estar a dieta no es sinónimo de estar sufriendo.

Es hora de moverse

Para lograr una pérdida de grasa es necesario que se produzca un déficit calórico entre las calorías que se ingieren (comemos) y las que gastamos (depende del peso, edad, sexo, actividad física…)

El primer apartado (ingesta de calorías) lo controlaremos mediante la alimentación, pero podemos incrementar este gasto calórico de dos formas relacionadas con nuestra actividad diaria:

es fundamental el ejercicio para poder pasar peso
  • Empezando a realizar o incrementando nuestro tiempo dedicado al ejercicio físico: ir al gimnasio, salir a correr, nadar, jugar al fútbol al pádel…
  • Aumentando nuestro NEAT, que es el gasto energético que se produce debido a la realización de actividades no relacionadas con el ejercicio físico: incrementar el número de pasos diarios, usar las escaleras en vez del ascensor… Puede ser una buena idea monitorizar mediante móviles, app o relojes el número de pasos diarios que damos e intentar mejorar dicha marca todas las semanas

Evita alimentos poco saludables

Como comentábamos en otro punto anterior, no es solo necesario tener en cuenta la cantidad de los alimentos que se incluye, si no también la selección de los mismos.

Para tener en cuenta esto, no solo debemos incluir vegetales, suficiente proteína o grasas de calidad, también deberemos desterrar de nuestra alimentación dichos productos que no sean muy beneficiosos para que podamos lograr nuestro objetivo.

Podríamos incluir en este grupo: bebidas alcohólicas, fritos, dulces, bollería, chucherías, refrescos azucarados, alimentos con azúcares añadidos o con grasas o aceites poco saludables…

Evitar los alimentos poco saludables de cara a perder peso antes de verano

En definitiva eliminar o limitar en nuestra alimentación productos que aporten gran cantidad de calorías, que tengan baja densidad nutricional o que directamente sean poco beneficiosos para nuestra salud.

También se pueden hacer buenas elecciones fuera de casa

Exactamente, se puede comer “bien” fuera de casa: cuando una persona decide cambiar sus hábitos nutricionales o “ponerse a dieta” no debe renunciar a su vida social, es algo completamente contraproducente, ya que lo ideal sería que los hábitos que se adquieran durante este tiempo se alarguen durante toda la vida.

Eso sí, tendremos que realizar mejores elecciones cuando salgamos de casa, ya que aunque se permita cierta flexibilidad bien entendida, un día “sin ningún tipo de control” puede lastrar completamente el esfuerzo que hayamos hecho durante toda la semana.

consejos para comer fuera de casa en verano

Siguiendo consejos básicos a la hora de comer fuera de casa como evitar fritos, bebidas alcohólicas o refrescos azucarados, primando el consumo de alimentos a la plancha o al horno, guarniciones en forma de vegetales (o patatas asadas por ejemplo) tendremos la mayoría del trabajo hecho.

No te compares, cada persona es completamente diferente

Cada persona tiene una circunstancia completamente diferente, un ritmo de pérdida de peso, unos hábitos adquiridos durante su vida, unos gustos… Por eso, comparar nuestro progreso con el de los demás no tiene mucho sentido.

Volviendo un poco al primer consejo, comparar los kilos de peso que ha perdido uno con respecto a otra persona es algo bastante común y no ayuda suele ser de mucha utilidad, ya que las personas que más peso tienen perderán más peso, que las que partan de un peso menor, por ejemplo.

Centrarse en los resultados de uno mismo para perder peso

Consejo final para perder peso antes de verano

Como última recomendación, podríamos decir que nunca es tarde para empezar a cambiar nuestros hábitos en busca de una mejora en nuestra salud, sea cual sea el pretexto, por ejemplo el verano en este caso.

Lo ideal es que este tipo de hábitos los implantemos en nuestro día a día siempre (o la mayoría del tiempo), no solo los meses previos al verano o un evento específico. Solo de esta forma podremos lograr olvidarnos de “operaciones bikini” y dietas restrictivas, ¡este es solo el primer paso!