¿Tiene relación los efectos del coronavirus y el déficit de vitamina D?

Recientemente han salido a la luz numerosos artículos que asignan a la vitamina D un papel fundamental en la pandemia mundial que estamos viviendo con el coronavirus.

¿Hasta qué punto es cierta esta relación entre este micronutriente y el covid-19?

Por ello, en este post Nutrygente comentará dichos estudios para dar un poco de luz a este asunto.

¿Qué es la Vitamina D?

Como comentamos en este otro post que hicimos sobre la vitamina D y el confinamiento, este micronutriente pertenece al grupo de vitaminas liposolubles junto a la vitamina A, E y K.

Las fuentes principales de vitamina D son:

– La dieta: alimentos ricos en esta vitamina (pescados azules, lácteos enteros, aceites de hígado de pescado o alimentos enriquecidos) y suplementos nutricionales.

Síntesis cutánea mediada por la radiación ultravioleta del sol, que es la fuente principal.

Entre otras muchas funciones, la vitamina D participa en el mantenimiento del balance de calcio, en la formación y en el correcto mantenimiento de huesos y dientes, así como en el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario, pudiendo llegar a tener un efecto protector frente a diversas enfermedades.

Niveles correctos de vitamina D

Existe controversia a la hora de establecer los niveles en sangre de deficiencia o insuficiencia de esta vitamina.

 DeficienciaInsuficiencia
Sociedad Endocrina< 20 ng/mL21-29 ng/mL
Instituto de Medicina< 12 ng/mL12-20 ng/mL
Tabla de requerimientos de vitamina D

Por tanto, esta discrepancia entre valores de referencia hace que los estudios puedan tener resultados dispares, pero podemos decir que la prevalencia de insuficiencia de vitamina D es bastante alta a nivel mundial, llegando al 40 % de adultos (6 % en déficit) y al 61 % en niños y adolescentes (9% en déficit) en algunos estudios.

Estos valores están íntimamente relacionados con la alimentación y la exposición solar, entre otros factores.

Así, los valores más bajos de esta vitamina en sangre se encuentran en los meses de invierno, debido a la menor exposición al sol.

Además, la deficiencia de vitamina D suele ser más común en personas de piel oscura y en mayores de 70 años, ya que sintetizan menos vitamina D en la piel.

Como curiosidad, aunque parezca contradictorio, los países del norte de Europa presentan valores más altos de esta vitamina que los del sur, aunque tengan menos horas de sol.

Aunque no esté claro, los expertos explican este hecho por la preferencia de los habitantes de estos países por la sombra (debido a que el sol es más fuerte aquí), a su mayor pigmentación de la piel o a la dieta de los países del norte (mayor consumo de alimentos ricos en vitamina D, así como alimentos fortificados y suplementos).

Relación vitamina D y el sistema inmune

Se ha estudiado en multitud de ocasiones la relación que tenía esta vitamina con el sistema inmune, llegando a las siguientes conclusiones.

En primer lugar, se ha visto que un déficit de esta vitamina puede comprometer nuestras defensas, aumentando la posibilidad de sufrir ciertas enfermedades como la neumonía.

Infecciones asintomáticas tanto víricas como bacterianas del tracto respiratorio superior han sido relacionadas con niveles bajos de vitamina D.

Finalmente, un meta análisis asoció la suplementación de vitamina D con un efecto protector frente a enfermedades respiratorias (12%), sobre todo en personas que tenían un déficit de la misma (70%).

¿Tiene relación la vitamina D y el Covid-19?

Existen teorías que relacionan el déficit de vitamina D con una mayor prevalencia de esta enfermedad: que sea mayor en el hemisferio norte que en el sur (más personas mayores y recién salidos del invierno con menos exposición solar) y que afecte a personas mayores (que tienen menores niveles de vitamina D), aunque ninguna de ellas se ha estudiado en profundidad.

Más específicamente, la carencia de vitamina D se ha asociado con síntomas que aparecen debido al coronavirus:

El déficit de esta vitamina se ha relacionado con una mayor prevalencia de fallo cardíaco, síndrome de dificultad respiratoria aguda y sepsis, que son síntomas que pueden presentar pacientes críticos de coronavirus.

A su vez, también se ha visto una conexión entre el déficit de esta vitamina y la aparición de trombosis, coincidiendo también que los pacientes de covid-19 pueden presentar coagulopatías.

Recientemente se ha publicado un estudio que vio que los niveles en sangre de vitamina D en pacientes que habían dado positivo en el test PCR para el virus eran significativamente más bajos que en los que negativos para el mismo test.

Muestra de sangre para el test del Covid-19

Aunque estos estudios puedan tener sus limitaciones, refuerzan la idea de que la vitamina D podría prevenir la tormenta de citoquinas proinflamatorias y consiguiente síndrome de dificultad respiratoria aguda, que son síntomas provocados por el virus que suelen ser la causa de la muerte por este.

Por último, existen estudios que descartan el uso de dosis altas de esta vitamina como tratamiento para mejorar pacientes que ya están enfermos y con déficit de la misma, ya que no se apreció una mejoría en ellos.

¿Un aumento de la vitamina D tiene efectos positivos en el Covid-19?

En primer lugar, nos gustaría añadir que es todavía pronto para sacar conclusiones claras sobre la posible relación entre la vitamina D y el coronavirus.

Existen estudios que avalan su uso, pero es necesario un mayor número de estos para asignar un papel protector a este micronutriente de manera tajante.

Alimentos ricos en vitamina D y su relación con el coronavirus

Por otra lado, debido a los alarmantes datos que hemos visto sobre los niveles tan bajos de vitamina D en la población, parece una buena idea incrementar el consumo de alimentos que la contengan (pescado azul, alimentos fortificados o suplementos) así como la exposición solar.

Para más inri, el hecho de estar confinados o de haber salido del mes de invierno, podría ser un factor agravante en cuanto a los niveles de vitamina D en el organismo.

Aunque parezca tener una relación con el sistema inmune, la vitamina D no protege del coronavirus: podría prevenir uno de los síntomas que causa el mismo, y que es una de las causas más comunes de muerte debido a él.

Quizás lo correcto sería tener unos niveles adecuados de esta vitamina en el organismo, sin asignar a este micronutriente propiedades curativas que no tiene.

Además, no debemos dejar de prestar atención a otros factores que podrían estar relacionados con el virus, como un correcto aporte de nutrientes (no solo de vitamina D) y la obesidad, que podría aumentar la inflamación local y las lesiones secundarias del propio virus.

Por tanto, faltan todavía muchos estudios para determinar de manera clara si la vitamina D protege o no frente a estos síntomas del virus, pero nunca es tarde para corregir nuestra alimentación y nuestros hábitos para mejorar un posible déficit que afecta a muchas personas en el mundo, ¿no creéis?




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