Nutricionistas y Tratamiento de la Esteatosis

Nutrición y esteatosis

¿Qué es la esteatosis hepática?

La esteatosis hepática es una patología que describe una acumulación excesiva de grasa en el hígado. Existen dos tipos de esteatosis. La primera de ellas es la hepatitis alcohólica, como su nombre indica, es debida a un consumo excesivo de alcohol que va a provocar que el hígado no descomponga las grasas. El otro tipo es la esteatosis hepática no alcohólica (EHNA), esta es la enfermedad hepática crónica más común. Dicha patología se caracteriza por la acumulación de lípidos en el hígado que producen lesiones hepáticas similares a las producidas por el consumo excesivo de alcohol, pero en sujetos que no consumen cantidades tóxicas de éste. A continuación vamos a tratar características de la EHNA.

Esteatosis y la Teoría Pantogénica

La esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) es una enfermedad multifactorial con una compleja fisiopatología producida por una desregulación en la adquisición y distribución de los triglicéridos en el hígado.  A pesar de la estrecha relación entre la acumulación de triglicéridos (TG) y la resistencia a la insulina, existe controversia acerca de si la resistencia es responsable de la excesiva deposición de grasa en el hígado, o si el aumento en el contenido de TG es un requisito previo para la desarrollo de la resistencia a la insulina. Por ello, se sigue estudiando la patogénesis de esta enfermedad.

La teoría patogénica más aceptada es la del doble impacto, en el que la acumulación de ácidos grasos en cada una de estas dos fases desempeña un papel fundamental. En relación  esto, el primer impacto sería una resistencia a la insulina periférica con resultado de acumulación  de grasa en el hígado y para el paso de esteatosis a esteatohepatitis sería necesario un segundo impacto en el que la acumulación de ácidos grasos daría lugar a estrés oxidativo, inflamación, necrosis y fibrosis.

Diagnóstico de la esteatosis

Los pacientes con esteatosis hepática  de grado 1 (leve) normalmente no tienen síntomas, sin embargo los pacientes de esteatosis hepática no alcohólica describen fatiga, dolor abdominal y náuseas. La presencia de hepatomegalia típica de la esteatosis hepática no alcohólica es característica aunque no siempre es palpable y es secundaria a la obesidad.

Comúnmente, los pacientes son diagnosticados inicialmente por elevaciones medias de las aminotransferasas (ALT y AST), la fosfatasa alcalina (FA) y la gamma-glutamil transferasa en suero; siendo el ultrasonido la técnica no invasiva más utilizada en la actualidad y con cierto grado de confianza. Además, a medida que incrementa la severidad de la enfermedad, se ha observado un concomitante aumento en la AST, al igual que en la proporción de AST/ALT. También pueden presentar una ligera elevación en hierro, ferritina y respuesta positiva para autoanticuerpos antinucleares y antimúsculo liso.

¿Cuáles son las causas de la esteatosis hepática no alcohólica?

Una alimentación poco saludable va a ser una las causas de desarrollar enfermedades hepáticas, y entre ellas está la esteatosis. Además de esto, la probabilidad de desarrollar hígado graso no alcohólico aumenta con:

  1. Sobrepeso u obesidad
  2. Resistencia a la insulina
  3. Concentraciones anormales de grasas en la sangre (triglicéridos elevados. Colesterol total elevado, colesterol LDL elevado o colesterol HDL bajo)
  4. Síndrome metabólico.
  5. Diabetes tipo 2

¿Cuál es el tratamiento de esteatosis hepática?

No hay medicamentos aprobados para tratar específicamente la esteatosis, sin embargo, los investigadores están estudiando algunos medicamentos que podrían mejorar la enfermedad.

Los pacientes que padecen esteatosis en su mayoría padecen sobrepeso/obesidad por lo que el tratamiento va encaminado fundamentalmente a la pérdida de peso, puesto que así se va a reducir la grasa acumulada en el hígado. Aquí es donde entra en juego el papel tan importante de la alimentación, puesto que una alimentación incorrecta es uno de los factores más importantes del desarrollo y progresión del hígado graso no alcohólico.

En cuanto a la composición de la dieta en esteatosis hepática, para la pérdida de peso de pacientes con obesidad se recomienda reducir la ingesta calórica. Algunos estudios muestran que la reducción de 500 kcal al día, consiguen disminuir los niveles de transaminasas y la resistencia a la insulina en pacientes obesos con esteatosis.

¿Te has decidido a dar el paso?

En definitiva, para la mejora de la esteatosis hepática es imprescindible tener buenos hábitos de vida, como son una buena alimentación en los que tenga como base los vegetales y la práctica de actividad física de forma regular. La combinación de la dieta saludable y la realización de ejercicio físico va a ayudar a disminuir el depósito de grasa, puesto que va a mejorar la dislipemia y la resistencia a la insulina, además de potenciar la pérdida de peso.

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