Una vez que hemos terminado con el último trozo de roscón de Reyes podemos decir que se acabaron las Navidades y con ellas las comidas copiosas, excesos en forma de dulces y bebidas alcohólicas. Ahora toca afrontar los propósitos de año nuevo: controlar la alimentación, empezar a hacer deporte… pero, ¿cómo podemos perder peso tras los excesos de las Navidades?

Hoy, nuestros nutricionistas os quieren traer este post en el que queremos comentar pequeños consejos de cara a mejorar nuestra alimentación tras la vuelta a la rutina.

Navidades, época complicada

Todos podemos coincidir en que las Navidades no son el periodo de tiempo idóneo para comenzar a cuidar nuestros hábitos, pero si lo pensamos fríamente, la mayoría de las comidas que se realizan en estas fechas no son banquetes ni comilonas copiosas.

Pérdida de grasa tras las navidades

Podríamos decir que es mucho más importante lo que se come entre Nochebuena y Nochevieja que ambas comidas en sí, ya que difícilmente estas dos situaciones puntuales van a lastrarnos en cuanto a nuestra salud se refiere.

Como en cualquier época del año, hacer buenas elecciones en cuanto a nuestra alimentación de forma rutinaria va a ser muchísimo más importante que las decisiones puntuales que hagamos en ciertos momentos.

He cogido peso en Navidades

Desconocemos si existen estudios al respecto, pero podríamos apostar a que la mayoría de la población coge algunos kilos durante esta época, situación que es completamente reversible, solo hay que ponerse manos a la obra.

Vuelta a la rutina tras las Navidades para perder peso

Para darle la vuelta a esta situación tenemos que poner de nuestra parte y centrarnos en poner en práctica los famosos propósitos de año nuevo que se repiten año tras año en las reuniones y comidas entre amigos: “este año voy a hacer deporte”, “voy a dejar de fumar”, “dejaré de beber alcohol”, “el lunes me apunto al gimnasio” y un largo etcétera.

Bueno, ¿y qué hago?

La solución pasa por poner en práctica dichos propósitos y empezar a mejorar nuestros hábitos lo antes posible.

No busques la fecha exacta para iniciar este proceso de manera impecable e inmaculada (“empiezo el día 15 de enero porque el 14 tengo un cumpleaños”), puedes empezar a hacer mejores elecciones desde este mismo instante.

Perder peso tras las navidades nutricionistas

¿Existe algún alimento para bajar esos kilos de más?

La respuesta es no.

Como hemos señalado antes, los resultados que obtengamos van a venir determinados por la suma de elecciones que hagas durante todo este proceso, no por la inclusión de ciertos alimentos mágicos que provoquen una pérdida de peso instantánea.

La suma de constancia, paciencia y motivación va a hacer que los resultados no tarden en llegar, pero no podemos pretender llegar a nuestro objetivo nutricional de manera inminente.

¿Y las dietas détox?

La creencia de que el cuerpo necesita una especie de batidos o alimentos específicos para depurarse tras un periodo de excesos viene mayormente promovida por las empresas que se dediquen a comercializar dichos productos.

Nuestro organismo dispone de los medios necesarios para eliminar tóxicos del mismo (pulmón, riñones, hígado…) sin la ayuda de los famosos batidos de frutas a precio de oro, por lo que no, no es necesario seguir este tipo de pautas.

Entonces, ¿qué dieta sigo?

No existe una dieta específica para lograr perder grasa corporal, ya que cada persona tiene sus hábitos, gustos y requerimientos específicos, de ahí la importancia de individualizar las pautas nutricionales para que estas tengan el mayor éxito posible.

Consejos de nutricionistas para perder peso tras las Navidades

De manera general, podemos decir que estas medidas pueden ayudar a mejorar tu alimentación:

Inclusión de alimentos de origen vegetal

Cómo habrás escuchado infinidad de veces, la mayor presencia de alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, legumbres)  podría ayudar a que se produzca esta pérdida de grasa corporal.

¿Y por qué? En primer lugar, el consumo de frutas y verduras alimentos supone una baja ingesta calórica, ya que alrededor del 80-90% de su peso es agua. En segundo lugar, son alimentos que presentan una cantidad importante de fibra, principalmente si se consumen de forma cruda. La fibra es esencial para mantenerte saciado y evitar picoteos constantes, además de la gran relevancia a nivel de la salud intestinal.

Por último y no menos importante, cabe a destacar la gran cantidad de vitaminas y minerales que aportan enormes beneficios para la salud.

Las legumbres, son alimentos altamente saciantes, con gran cantidad de fibra y proteínas que, igualmente, presentan los beneficios anteriormente mencionados.

Reducir el consumo de alimentos procesados

Al contrario que el punto anterior, la excesiva presencia de alimentos procesados puede provocar que esta pérdida de grasa corporal sea compleja.

Dulces, galletas, pasteles o bollería industrial son alimentos que tienen elevadas cantidades de azúcar, grasas saturadas, harinas refinadas, etc. Esto se traduce en alimentos altamente calóricos, que, a diferencia de los anteriores, carecen de fibra o cualquier otro compuesto beneficioso para nuestro cuerpo. Es lo que se considera como “calorías vacías”, es decir, calorías ingeridas que no aportan ningún beneficio nutricional.

Las elevadas calorías, la ausencia de fibra y la potente capacidad adictiva los convierten en productos no recomendados en pérdidas de grasa corporal.

Reducir el consumo de refrescos azucarados

Existe la falsa creencia de que los refrescos y zumos azucarados no engordan tanto ya que “no es comida sólida”. Sin embargo, este tipo de bebidas presentan elevadas cantidades de azúcar simple para endulzar su sabor. Esto las hace muy adictivas para casi cualquier persona, pero estos azúcares las convierten en bebidas altamente calóricas, que no solo afecta a la pérdida de grasa corporal, si no, a la capacidad de tu cuerpo de controlar la glucosa en sangre.

Reducir la presencia de alcohol en nuestra vida

El alcohol, a diferencia de lo que muchas personas piensan, se trata de una bebida altamente calórica, incluso sin tener las cantidades de azúcar que tienen los refrescos azucarados. El motivo de esto es por el propio alcohol; mientras que un gramo de hidratos de carbono (por ejemplo, del azúcar) supone 4 kcal, un gramo de alcohol supone 7 kcal. Esto hace que reducir la grasa corporal sea más complicado.

A esto, hay que sumarle las graves consecuencias que tiene el alcohol en nuestro organismo, a nivel del sistema nervioso, sistema inmunitario, sistema digestivo…

Empezar a hacer ejercicio

El ejercicio físico aporta una enorme cantidad de beneficios a nivel emocional y a nivel físico. La realización de actividad física permite que nuestro cuerpo gaste más energía de la que consume con los alimentos, lo que resulta en una pérdida de grasa corporal y peso a largo plazo. Si, además, realizamos ejercicios de fuerza y musculación, podremos conservar más masa muscular durante la pérdida de peso, lo que conlleva enormes beneficios desde el punto de vista óseo, muscular, físico, etc.

Contratar los servicios de un nutricionista

Tener el propósito de comer mejor, perder peso y grasa corporal, ganar volumen… conlleva un cambio de hábitos o una vuelta a la “rutina”. Esta es la primera gran barrera a la hora de alcanzar estos objetivos, sin embargo, la existencia de profesionales de la salud como los nutricionistas hace que todo esto sea mucho más fácil. Recomendaciones, consejos, pautas, acompañamiento, motivación e información son algunas de las muchas cosas que podemos hacer para ayudarte a alcanzar tus objetivos. Por lo que, si estás dispuesto a dar el paso, contrata los servicios de un nutricionista que te guíe durante el proceso.

Conclusión

Olvídate de “compensar” las Navidades, “desintoxicarte” de las mismas o buscar alimentos milagro que hagan que logres tu objetivo. Consume más alimentos de origen vegetal, reduce el consumo de bebidas azucaradas, alimentos procesados y alcohol, realiza ejercicio físico y mejora la calidad del sueño. Esto permitirá conseguir alcanzar los objetivos que te has propuesto.

Los resultados van a venir de hacer mejores elecciones en tu día a día. Constancia, persistencia y motivación son los pilares fundamentales del cambio de hábitos. Si se cumplen, no importarán excesos puntuales como las grandes comidas de Navidad, porque lo que importa no es lo que se come desde Navidad hasta Año Nuevo, si no lo que se come desde Año nuevo hasta Navidad.