Finalmente acaba el verano, despedimos las vacaciones y volvemos a la rutina: se olvidaron los días de playa y la piscina al sol y volvemos a usar el despertador para madrugar y volver al trabajo.

Muchos de nosotros habremos disfrutado de un verano de relax y otros un poco más ajetreado, pero sí que la literatura científica es clara al respecto: durante las vacaciones en general, la mayoría de estudios apuntan a un aumento del peso en adultos entre 0,58 y 0,9 kg. Es por eso que hemos decidido escribir este artículo, en el que queremos explicar por qué se produce este aumento del peso y qué podemos hacer para volver a la rutina, ¡vamos a ello!

¿Por qué aumento de peso durante las vacaciones de verano?

Aunque es complicado hacer un patrón general, ya que cada uno pasa las vacaciones de manera completamente diferente, podemos concluir que en la mayoría de nosotros, existe un cambio total entre un día rutinario de trabajo y un día de vacaciones.

La inmensa mayoría de nosotros podemos identificar las vacaciones de verano por varios cambios en nuestro estilo de vida:

Los estudios muestran un aumento del peso durante las vacaciones de verano

Disminución de la actividad física durante las vacaciones de verano

Largos veranos tomando el sol en una hamaca, tardes completas en el chiringuito o las altas temperaturas hacen que el número de pasos diarios disminuyan considerablemente. Por otro lado, las horas que le dedicamos al ejercicio físico propiamente dicho a la semana, suelen bajar considerablemente durante las vacaciones de verano.

Podríamos decir sin miedo a equivocarnos, que nuestros veranos son más sedentarios que un día normal de rutina, lo que hace que sea mucho más fácil (al disminuir el gasto de calorías) que se produzca un superávit calórico que haga aumentar el peso durante este periodo.

  1. Aumento de las raciones de comidas

El ambiente mucho más distendido de las vacaciones, las reuniones con amigos, la mayor presencia de comidas fuera de casa en nuestro día a día… hace que las comidas principales sean mucho más copiosas que las que solemos hacer en otras épocas del año, lo que aumentaría considerablemente el número de calorías que ingerimos.

  1. Alimentación diferente: alcohol, dulces, refrescos azucarados…

El aumento de bebidas azucaradas y alcohol (cerveza, bebidas blancas…), así como la mayor presencia de dulces como helados, es una dinámica bastante común en esta época del año. Este factor, unido a que las comidas son más copiosas, hace que la ingesta de calorías que aportamos en nuestro día a día se multiplique, lo que sumado a que solemos gastar menos, hace realmente complicado que se produzca un déficit calórico o que este balance esté igualado: lo más común es que se coja algo de peso debido a que se produce un superávit calórico.

La báscula no lo es todo después del verano

Aunque hayamos escrito sobre el tema más de una vez, no debemos dejar de hacer hincapié en este aspecto: el peso corporal es solo un indicador más, ni mejor ni peor que otros, lo ideal es analizar nuestro estado con otros valores tanto objetivos (peso, perímetros, porcentaje de grasa) como subjetivos (estrés, hinchazón, descanso…).

Para que se entienda mejor, podemos poner un ejemplo:

Una persona que suela entrenar fuerza durante el año, puede empeorar sus hábitos durante un mes de verano (deja de entrenar, bebe alcohol, come mucho más) y que su peso se mantenga o incluso baje (debido a que baja su masa muscular). Si solo nos fijásemos en la báscula, podríamos decir que incluso habría mejorado (en el caso de que hubiese bajado), pero si nos fijamos en otros indicadores: porcentaje de grasa, pliegues cutáneos, hinchazón, perímetros corporales… seguramente nuestra opición sería muy diferente.

La báscula no lo es todo para fijarse en el peso cogido durante el verano

¿Y cómo recupero el peso ganado durante el verano?

Lo primero que recomendamos en estas situaciones es no perder la cabeza, ser paciente y centrarnos en mejorar día a día, como se suele decir en muchas situaciones de la vida, las prisas no son buenas consejeras.

Es mucho más fácil perder peso si lo hemos ganado recientemente, por lo que debemos ser positivos pero realistas: si seguimos manteniendo los hábitos de verano durante el resto del año nuestro peso seguirá aumentando, por lo que hay que hacer algo para cambiar la rutina.

Consejos para perder el peso cogido después del verano

¡Hora de dejar atrás el sedentarismo!

Es imprescindible para que se genere un déficit calórico controlar una de los dos componentes de las variables que conforman este balance: el gasto. Aumentando el gasto calórico diario será mucho más fácil que este balance sea negativo y se produzca una pérdida de grasa.

Aumentar el número de pasos diarios, apuntarse a clases de algún deporte que nos motive, empezar a ir al gimnasio o a hacer pesas en casa… existen mil formas de empezar.

Cantidad y calidad de las comidas durante las vacaciones de verano

Al empezar nuestra rutina fuera de vacaciones, se suelen disminuir factores que facilitan este aspecto: se suele comer más en casa, se suele beber menos alcohol y tomar menos dulces, es algo que juega a nuestro favor.

Intentar que la mayoría de nuestras comidas aporten vegetales y proteínas puede ser una buena opción, así como evitar alimentos poco saludables en nuestro día a día.

Como apunte a este epígrafe, nos gustaría remarcar que el fin de semana también es parte de la semana, y que aunque seamos un poco más laxos durante estos días, podemos tirar por la borda todo el esfuerzo hecho entre semana si durante el fin de semana seguimos con la misma rutina que durante el verano.

Comidas de cara a perder peso durante las vacaciones de verano

Manejo del estrés para perder peso después de las vacaciones

Es algo de lo que también hemos escrito anteriormente en nuestro blog, pero que intentamos dejar siempre claro en consulta: un estado de estrés y de falta de descanso (con todo el desbalance hormonal que conlleva) dificulta muchísimo la pérdida de grasa.

Por eso, es hora de intentar cambiar nuestros hábitos pero siendo realistas con nosotros mismos, yendo despacio y con buena letra sin querer abarcar más de lo que podemos.

Por último, esperemos que este artículo te haya ayudado a informarte sobre los cambios que se producen en el peso tras el periodo de vacaciones de verano, así como ayudado a motivarte para empezar a cambiar tus hábitos. 

Cómo afecta el estrés y el descanso en la pérdida de peso después de verano

 Si tienes cualquier duda sobre el tema o piensas que se nos ha olvidado comentar cualquier cosa, estaremos encantados de poder ayudarte respondiéndote un comentario en este artículo o contactando con nosotros.

Bibliografía

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