Descubre el etiquetado Nutri-score y para que sirve en España

Los alimentos o productos procesados que compramos envasados deben llevar obligatoriamente por ley cierta información en el envase, como son el listado de ingredientes y la tabla de los valores nutricionales del producto. Ahora bien, a consecuencia de la falta de educación nutricional, esta información no siempre es comprendida por los consumidores. Para hacer que la interpretación de los etiquetados sea más fácil surgen los sistemas de etiquetado frontal en los productos alimenticios entre los que se encuentra Nutri-score.

Estos sistemas de etiquetados frontales no deben aparecer obligatoriamente en el etiquetado como sí ocurre en el caso de la lista de ingredientes o tabla de valores nutricionales anteriormente comentados

Que és el Nutri-score y para que sirve,  nutricionistas lo explican

¿Y en qué consiste el etiquetado de Nutri-Score?

Nutri-score es uno de esos sistemas de etiquetado frontal que utiliza un semáforo de 5 colores y 5 letras para clasificar los productos en función de sí son más o menos saludables. La clasificación sería la siguiente:

– A (Verde oscuro) = Excelente calidad nutricional

– B (Verde claro) = Buena calidad nutricional

– C (Amarillo) = Calidad nutricional aceptable

– D (Naranja) = Mala calidad nutricional

– E (Rojo) = Muy mala calidad nutricional

Para determinar esta clasificación, se supone que se analiza la composición nutricional por cada 100 gramos del producto, de tal manera que los elementos nutricionales cuyo consumo supuestamente se recomienda limitar (grasas saturadas, azúcar, sal y calorías) restan puntos en la calificación final, mientras que los componentes beneficiosos (proteínas, fibras, vitaminas, verduras, frutas) mejoran la puntuación del producto.

El Nutri-score se utiliza actualmente en Francia, Bégica, Alemania, España, Países Bajos y Luxemburgo. Es una iniciativa del Gobierno y es voluntario, es decir, no se obliga a los países a incluirlo en el etiquetado.

Entonces, ¿qué errores tiene el etiquetado Nutri-Score?

Por lo que hemos leído anteriormente, Nutri-Score es una herramienta fácil y sencilla que clasifica los alimentos dependiendo de si son saludables o no lo son pero, ¿por qué está siendo tan polémico su uso?

Desde el punto de vista de dietistas-nutricionistas especializados en alimentación saludable, debemos puntualizar que el criterio usado por Nutri-Score no es ni mucho menos bueno, habiendo bastantes incongruencias y limitaciones en el mismo. Vamos a exlicarlo punto por punto:

fallos y errores que presenta el etiquetado de Nutri-score en España por nutricionistas

No hace distinción entre grasas más saludables y menos saludables, evalúa grasas totales.

Un ejemplo claro es el aceite de oliva virgen extra que presenta un Nutri-score D (mala calidad nutricional) por tener alto porcentaje de grasa. Esto hace pensar al consumidor que se trata de un producto de mala calidad nutricional cuando en realidad debería ser la grasa de preferencia en nuestra alimentación.

Establece que todas las grasas saturadas son perjudiciales para la salud, cuando no todas son iguales

No todas las grasas saturadas son malas, existen alimentos como el coco o la leche entera, cuyas grasas no están relacionadas con problemas cardiovasculares ni de salud, cosa que sí ocurre con otras grasas saturadas como el aceite de palma. Es importante valorar el origen de las grasas para saber si son saludables o no, que las grasas sean saturadas no significa que debamos evitar tomarlas.

No tiene en cuenta el grado de procesamiento de los alimentos.

Un ejemplo claro sería la Coca-Cola Zero con un Nutri-score B (buena calidad nutricional), clasificándola así simplemente por estar exenta de azúcares simples, aunque la bebida de elección siempre debe ser el agua.

Dentro de este apartado también podríamos comentar que el Nutri-score no tiene en cuenta en su algoritmo la presencia de cereales refinados, ingrediente muy común en los alimentos procesados y que se consumen en exceso.

Sólo permite comparar alimentos dentro de una misma categoría

En este aspecto, el aceite de colza, nuez u oliva reciben la misma nota, a pesar de que este último contiene mucha mayor proporción de ácido oleico (componente beneficioso para la salud cardiovascular).

Si se mezclaran dos grupos diferentes, nos encontraríamos situaciones como la de la Coca Cola zero, que tendría mejor nota que el aceite de oliva virgen extra. Esto causa mucha confusión entre los consumidores, ya no saben qué es mejor y qué es peor.

Presenta “manga ancha” con la cantidad de azúcar de los productos.

En relación al azúcar añadido, un producto no será calificado con valor D (mala calidad nutricional) hasta que no llegue al 45% de su peso en azúcar. Esto es una cifra demasiado alta, pues recordemos que la OMS recomienda que la ingesta de azúcar sea menos de 25 gramos diarios, siendo lo ideal que la cantidad sea 0. Un ejemplo de esto son los cereales de desayuno, entre los cuales encontramos productos que presentan un contenido de azúcar del 25% y tiene un Nutri-score B (buena calidad nutricional), siendo un alimento que no sería recomendable incluir en una dieta diaria por su alto contenido en azúcar añadido y por el desplazamiento de otros productos vegetales de mayor calidad nutricional como la fruta.

Presenta “manga estrecha” con la cantidad de fibra de los productos

Un producto será clasificado como A cuando este aporte tan solo 3,5 gramos de fibra por cada 100 gramos de producto, siendo esta una cantidad bastante baja, ya que alimentos como legumbres, frutos secos o cereales integrales pueden tener alrededor de 10 gramos de fibra por cada 100 gramos de producto

Otros sistemas de etiquetado frontal distinto a Nutri-score

Como hemos visto, el Nutri-score es un sistema de etiquetado frontal que deja mucho que desear y tendría que ser mejorado. No es una herramienta útil para el consumidor, puesto que más que ayudarle a hacer buenas elecciones de compra, le provoca confusión.

Nutri-score en otros países y tipo de etiquetados nutricionales fuera de España

Octógonos negros

En otros países como Chile, Perú, Brasil y Uruguay se emplea como sistema de etiquetado los símbolos de advertencia en forma de octógonos. Estos símbolos, al igual que el Nutri-score se sitúan en el etiquetado frontal de alimentos y bebidas envasadas. Dichos octógonos negros de advertencia aparecen en alimentos que contienen alto contenido en grasas saturadas, azúcares totales, sal o kilocalorías. A diferencia del Nutri-score es una iniciativa obligatoria regulada mediante la ley de etiquetado y además, no muestra advertencia de grasas totales, por lo que no perjudica a las grasas saludables como es el caso del aceite de oliva. Por otra parte, como punto negativo, encontramos el mismo fallo de englobar las grasas saturadas como perjudiciales.

Aunque también es mejorable, la implementación de este sistema de etiquetado podría tener mejor resultado en la modificación de los malos hábitos alimentarios de la población que el Nutri-Score.

Semáforo nutricional

El semáforo nutricional se utiliza en países como Reino Unido e Irlanda. Al igual que Nutri-Score es una iniciativa voluntaria del Gobierno en colaboración con el sector productivo. Al igual que Nutri-Score, además de tener en cuenta las grasas totales, también se destacan las grasas saturadas y tampoco permite la comparación entre alimentos de distinta categoría. Numerosos estudios determinan que el semáforo no muestra cambios ni en el patrón de compra ni el comportamiento del consumidor.

Símbolo de la cerradura

El símbolo de cerradura se usa en Dinamarca, Islandia, Lituania, Noruega y Suecia. Al igual que el anterior, es una iniciativa voluntaria del Gobierno. La característica a destacar de este sistema a diferencia de los otros es que tiene en cuenta los edulcorantes de los productos. En sus inicios este sistema dio buenos resultados, pero actualmente está muy estancado y es poco útil.

Entonces, ¿es el etiquetado Nutri-score útil? ¿Funciona?

El aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad se asocia a unos malos hábitos de vida, dentro de los cuales se encuentran una alimentación inadecuada. A consecuencia de esto, existe la necesidad de crear políticas efectivas para comunicar al consumidor de forma sencilla qué alimentos son mejores para su salud y aquí es donde aparecen los sistemas de etiquetados frontales.

Como hemos determinado anteriormente, estos sistemas pueden presentar ciertas limitaciones, por lo que lo ideal es empoderar al consumidor mediante la educación nutricional, dándole las herramientas para que por sí mismo pueda hacer una buena elección de alimentos a la hora de ir a hacer la compra. Enseñar a las personas a leer y comprender correctamente el etiquetado nutricional, estipulado obligatoriamente por ley, sería suficiente para acabar con esas limitaciones que presentan estos sistemas e incluso no serían necesarios.

La verdad sobre el etiquetado nutricional de Nutriscore y para qué sirve

Los dietistas-nutricionistas tenemos todavía mucho que aportar a la población en el ámbito de educación nutricional, ya que ayudaría a reducir notablemente las tasas de sobrepeso y obesidad que tenemos hoy en día.